tema 3 HISTORIA DEL TRATADO DE «INTRODUCCIÌN GENERAL A LA SAGRADA ESCRITURA

Home > Preview

The flashcards below were created by user salem on FreezingBlue Flashcards.


  1. 3. HISTORIA DEL TRATADO DE «INTRODUCCION GENERAL A LA SAGRADA ESCRITURA»
    El tratado «Introducción a la Sagrada Escritura» es un tratado reciente en la teología. Los temasque lo configuran –inspiración, canon y hermenéutica– se presentan así desde finales del sigloXIX. Antes de esa fecha era un tratado de propedéutica teológica, en el que apenas semencionaba la inspiración. Sin embargo, desde ese momento, el tratado cobra una dimensiónteológica aunque con grandes dosis de apologética. En los manuales de la primera mitad delsiglo XX, junto al tema de la inspiración, está siempre presente la cuestión de la inerrancia,efecto primero de la inspiración. En los últimos cincuenta años el tema de la inspiración de laEscritura se sitúa más en dependencia de la noción de revelación. De modo semejante, seacentúa más el lugar de la Iglesia en la recepción e interpretación de los libros sagrados como tales.
  2. De esta presentación se puede conjeturar que este capítulo es más o menos paralelo al anterior.Con un recorrido histórico, los conceptos que se presentan a lo largo del tratado se quierensituar en el lugar donde nacen y en sus primeros desarrollos. No vamos a detenernos en unanálisis pormenorizado de la historia del tratado que puede verse en otros lugares. Sin embargo,sí aspiramos a que pongan el claro los problemas que resolvió la teología de la SagradaEscritura en el pasado, y, por contraste, los que tiene que resolver en el presente. También estáen nuestro propósito mostrar que la categoría más adecuada para enfocar la cuestión hoy es la de«Sagrada Escritura como Palabra de Dios en la Iglesia».
    • 1. EL TRATADO DE DOCTRINA CHRISTIANA DE SAN AGUSTIN
    • En los primeros siglos falta un tratado sistemático y reflexivo sobre la Sagrada Escritura.Algunos capítulos –como Peri Archon, IV,1-3 de Orígenes o el Prólogo al Comentario alCantar de los Cantares de S. Gregorio de Nisa– pueden considerarse los primeros esbozos deeste tratado. Sin embargo, para encontrar una obra más sistemática tenemos que esperar a De Doctrina Christiana, de San Agustín.
  3. La obra San Agustín es un modelo para la comprensión, interpretación y explicación de loslibros sagrados. Sin embargo, su característica más relevante quizás sea las actitudes que semanifiestan en ella. Para Agustín, la Sagrada Escritura viene de Dios («De illa civitate, undeperegrinamur, litterae nobis venerunt: ipsae sunt Scripturae», In Ps 90,. 2,1), y su finalidad nopuede ser otra que el amor de Dios y la salvación de los hombres. En consecuencia, como laEscritura debe ser asequible a todos, hay que explicar cómo entenderla, especialmente cuando aparecen pasajes difíciles.
  4. Hay unas palabras en el libro tercero muy significativas de la actitud enseñada por San Agustín:
  5. «¿En qué condiciones debe el hombre acercarse a los pasajes ambiguos de las Escrituras? Con temor de Dios, con la única preocupación de encontrar en la Escritura la voluntad de Dios; formado plenamente en la fe, de manera que no se complazca con disputas sobre palabras; equipado con los conocimientos del lenguaje, para que no se quede enredado en las palabras y en modismos desconocidos; provisto del conocimiento de ciertas cosas y acontecimientos naturales a los que recurre como ilustración, para que no interprete mal su fuerza demostrativa respaldada con el contenido de la verdad».
  6. Este texto no ha dejado de causar admiración por la conexión que establece el santo entre laactitud diligente y la sola preocupación por buscar la verdad. En sus palabras están incoadasmuchas de las enseñanzas en el libro: la disposición del intérprete regida sobre todo por lacaridad –uno de los temas más recurrentes en este tratado de Agustín es tener el doble preceptodel amor como regla hermenéutica principal–, el pertrecho de lenguas y de los conocimientos históricos y filológicos, etc.
  7. Casi desde el comienzo de la obra, San Agustín hace notar la distinción entre la res, la realidadde la que se habla, y el signum, la realidad sensible que se emplea para dar a conocer esarealidad. La realidad por excelencia de la que habla la Escritura, dirá San Agustín, es Diosmismo, y la plenitud de su manifestación se realizó con la encarnación del Verbo. Esto es lo queaborda en el primer libro, De rebus. En el segundo libro, trata de los signos y de suinterpretación. Entre los signos, tiene un valor primordial el verbum, la palabra. Verbum estanto el contenido conceptual, como la proclamación oral, como la representación gráfica en lostextos escritos. Ya que Dios se ha manifestado mediante palabras escritas recibidas en la Iglesia,es necesario discernir qué textos tienen origen divino y gozan de un valor autoritativo para la fe.Por tanto hay que atender al canon de la Escritura y a los criterios para su discernimiento.Además, quienes temen a Dios buscan hacer su voluntad en los textos bíblicos; por eso intentanentender lo que dicen, analizan su contenido en las lenguas originales y en las traducciones, etc.Eso supone el estudio de las figuras de dicción que se emplean, la fiabilidad de los códices conlos que se trabaja., etc. Con éstos y otros instrumentos podrá esclarecer los textos ambiguos yresolver las dificultades que se presenten. En el último libro, San Agustín aborda el modo deexponer la verdad contenida en la Escritura.
  8. Esta obra de San Agustín, junto a otras, como la Isagoge ad Sacras Scripturas (PG 98,1271-1311) del monje Adriano (+450) tuvo gran influencia en tratados análogos, como lasInstitutiones Divinarum et Saeculiarum Litterarum (PL 70,1105-1150) de Casiodoro (490-583).Esta obra tuvo una notable difusión, hasta tal punto que algunos consideran que es la primera«Introducción» propiamente dicha a la Escritura, si bien, como indica el mismo título, no tratasólo de los libros sagrados sino que es un manual de formación humanística.
    • 2. LA BIBLIOTHECA SANCTA DE SIXTO DE SIENA
    • La preocupación primera en la antigüedad era la Interpretación de la Sagrada Escritura. Es loque se percibe en el texto de San Agustín y en los textos posteriores. Se puede decir que estacuestión acaba por sistematizarse en Santo Tomás, que sigue muy de cerca las ideas del obispode Hipona. Pero propiamente, lo que se reconoce como primer tratado de «Introducción a laSagrada Escritura» es la Bibliotheca Sancta publicada por Sixto de Siena en 1566. El título, sise compara con el de San Agustín, es bien significativo de la nueva orientación que ofrece eltratado. El centro de atención no está ahora en Cristo y en su doctrina sino en una colección delibros que se considera santa. Para entender este cambio, hay que tener presente que el libro sepublicó veinte años después Concilio de Trento, donde se había definido dogmáticamente elcanon de la Escritura. La Bibliotheca Sancta gira en torno al canon de la Sagrada Escritura, a suautoridad, a su interpretación, etc., es decir, a las cuestiones que habían estado presentes en el debate con los luteranos.
  9. Este modelo del tratado, como una propedéutica bíblica para la teología, se mantiene durantemás de dos siglos. A lo largo de este tiempo no hay variaciones sustanciales en el planteamientode la materia, aunque aparecen los primeros estudios no dogmáticos de la Escritura, por parte deautores no católicos, como Flacius Illiricus, y católicos, como el oratoriano Richard Simon,quien, en 1678, publicaba en París su Histoire critique du Vieux Testament. El volumen prestabaparticular atención al método histórico. Su autor compuso la obra con el convencimiento de quela crítica histórica podía ayudar a dar una respuesta adecuada a las impugnaciones que se hacíanal carácter sagrado de la Biblia. Aunque sus métodos tuvieron pocos seguidores en los años inmediatamente posteriores, su legado no se perdió.
    • 3. LOS MANUALES DEL SIGLO XIX
    • Como se ha dicho, en el siglo XIX empieza a difundirse el tratado de «Introducción a la SagradaEscritura» con el esquema general que conserva todavía. Esa configuración es obra de tresmotivos. En primer lugar, la herencia antigua: la estructura heredada en torno al canon, el textoy la interpretación. A ellos se añaden los estudios no dogmáticos –filológicos e históricos– dela Sagrada Escritura que han ido apareciendo en el horizonte de la comprensión de la Biblia.Finalmente, el siglo XIX es el siglo del conocimiento histórico, por tanto, aparece también la confrontación entre la historia sagrada y la historia profana en la Biblia.
  10. Estas circunstancias impusieron la práctica de nuevos conocimientos técnicos para lacomprensión de la Sagrada Escritura: la historia antigua, la geografía, la arqueología, etc. Enconsecuencia, nacieron nuevas disciplinas: la filología sagrada, la arqueología bíblica o lahistoria de Israel, etc. Junto a esos conocimientos, surgió la necesidad de recordar algunasdimensiones de la Escritura, como la inspiración o veracidad Todo esto está presente en algunosmanuales que se estudian en los seminarios. El Manuale Isagogicum in Sacra Biblia deFrancisco J. Caminero Muñoz publicado en Lugo en 1868 constituye una muestra, entre muchasposibles, de este estado de cosas. La distribución de la materia es la siguiente: a) la arqueologíay la geografía bíblicas, b) la doctrina sobre el canon, la historia del texto y las distintasversiones, c) la introducción particular a cada libro, d) la inspiración de los libros sagrados, y e)la hermenéutica sagrada.
  11. En este esquema se aprecia que la inspiración comenzaba a formar parte de la «IntroducciónGeneral, aunque el núcleo estructurante seguía siendo el canon. También comienza a prestarseatención a las ciencias humanas que ayudan a acceder al texto bíblico conociendo el contextogeográfico e histórico. Todo esto es lo aparece de manera ejemplar en el primer volumen del Cursus Scripturae Sacrae de R. Cornely
    • 4. EL CURSUS SCRIPTURAE SACRAE DE R. CORNELY
    • Para comprender la significación de las diversas partes del tratado es muy significativo mirar alCursus Scripturae Sacrae de Rudolf Cornely. Publicado 1885 por vez primera, el volumen queabría la colección –Historia et critica introductio in Utriusque Testamenti libros sacros. Vol I:Introdutio generalis sive de U.T. Canonis, Textus, Interpretationis Historia– tenía carácterintroductorio. De cuanto expone Cornely en esta introducción se deducen dos cosas: en primerlugar se afirma la autonomía del saber bíblico, que tiene como objeto el texto bíblico; ensegundo lugar, se anota su función como auxiliar de la teología. La materia se entiende comouna propedéutica para la Teología pues ayuda a conocer la Sagrada Escritura. En su volumen,Cornely trata parcamente de la inspiración, y apenas si aparece la dimensión apologética. Lamateria es propedéutica, no dogmática; quizás por eso, no trata de la inspiración de la Sagrada Escritura, pues esa tarea compete a la teología dogmática.
  12. Sin embargo, seis años más tarde, en 1891, el mismo Cornely publicó el Compendiumintrodutionis historicae et criticae in libros sacros Utriusque Testamenti. En este volumen yaintrodujo un apéndice en el que trataba extensamente de la inspiración de la Escritura. ¿Por quéesa introducción? Parece que el causante fue Loisy, quien, en 1884, había defendido su tesisdoctoral sobre la inspiración de la Sagrada Escritura. Sin embargo, en estos años, hacia 1890,defendía que la Sagrada Escritura no debía estudiarse desde la Teología, sino desde una historiacrítica de la Biblia; en consecuencia, no se debía exponer el dogma de la inspiración de laEscritura sino la historia del dogma de la inspiración. En definitiva, para Loisy quien debe decidir sobre qué es la Sagrada Escritura no es la razón dogmática sino la razón histórica. Essabido que más tarde Loisy abandonó los dogmas católicos y la Iglesia Católica. Pero, si bien nologró imponer sus tesis, paradójicamente, parece que sí consiguió que los teólogos despertarande su letargo e introdujeran decididamente en todos los tratados de «Introducción a la SagradaEscritura» un capítulo importante referido a la verdad de la «Inspiración».
    • 5. LAS ENCICLICAS BIBLICAS Y LOS MANUALES DE LA PRIMERA MITAD DEL SIGLO XX
    • La situación descrita antes, unida a la presencia del Magisterio de la Iglesia, que orientaba a losteólogos y a los fieles católicos ante los retos que las ciencias planteaban a la verdad de laSagrada Escritura, llevaron a una situación relativamente serena, que cristalizó en unosprincipios comunes a la mayor parte de los manuales de la primera mitad del siglo XX y quepodrían describirse así: 1) El tema central es la inspiración, que se convierte ahora en elelemento unificador del tratado. 2) La reflexión teológica se hace desde el Magisterio de laIglesia, en concreto desde las encíclicas bíblicas. En ese sentido se ha dicho que la influencia dela encíclica Providentissimus Deus ha sido más grande que el mismo Concilio Vaticano I. 3) Lainspiración se define en virtud de la inerrancia; en la práctica se describe como un carisma parapreservar al hagiógrafo del error. Los manuales tienen todos un esquema parecido: comienzancon lo que denominan la esencia de la Sagrada Escritura, es decir, la inspiración; siguen con lasconsecuencias de la inspiración, es decir, la veracidad y la santidad de la Sagrada Escritura; ydespués tratan de los temas recibidos del pasado: el canon, el texto y la interpretación.
  13. Sin embargo, tras la Encíclica Divino Afflante Spiritu (1943), se intentaron nuevosplanteamientos de la teología de la Sagrada Escritura, especialmente del concepto deinspiración, intentando exponerlo de un modo menos dependiente de las encíclicas bíblicas. Losestudios y los manuales más significativos surgieron hacia finales del Concilio Vaticano II. Son,por ejemplo, los libros de P. Grelot, que procura explicar la inspiración de la Escritura en elmarco de los carismas presentes en la Biblia, o Wilfrid J. Harrington, que se basa en la nociónde revelación de Dios a un pueblo para proponer un acceso a la Escritura como palabra de Dios.Muy relevantes son también la monografía de K. Rahner, que intenta explicar la inspiración dela Escritura en el marco de Dios como causa y fundador de la Iglesia, y diversos artículos de P.Benoit en torno a la inspiración de la Escritura. También tuvo una gran influencia el volumen deL. Alonso Schökel, en el que intentaba componer los datos de la tradición con los nuevos desarrollos de las ciencias del lenguaje.
    • 6. EL CONCILIO VATICANO II Y LOS MANUALES POSTERIORES
    • En el capítulo anterior ya se han apuntados las características más importantes de Dei Verbumen lo que se refiere a la comprensión de la Sagrada Escritura. Genéricamente, se puede decir queel Concilio vuelve a situar la inspiración de la Sagrada Escritura en el marco de la Revelación,rompiendo con la tendencia que hacía de la inspiración un carisma para evitar el error. Tambiénes característica propia de Dei Verbum describir la Revelación desde una perspectiva dinámica,más que como una mera locutio.
  14. Esto ha tenido sus consecuencias en los manuales, tanto en los de Teología fundamental, que seocupan muchas veces de cuestiones específicas de Introducción, como en los que propiamenteabordan el tratamiento teológico de la Sagrada Escritura. Todos los manuales, al menos losaparecidos en castellano, sitúan la explicación del ser de la Sagrada Escritura en el marco másgeneral de la revelación. En esto fue ejemplar el volumen de Valerio Mannucci, La Biblia como palabra de Dios, que, con algunas novedades, seguía la estela del Martini-Pacomio. Encastellano, el volumen de Antonio Mª Artola y José Manuel Sánchez Caro, Biblia y Palabra deDios, seguía derroteros muy parecidos: tras describir qué es palabra de Dios en la revelación,estudia las características de los textos. Finalmente, el manual de Miguel Angel Tabet,Introducción General a la Biblia, intenta conciliar el planteamiento tradicional de la asignturacon de 2003, aunque tiene presente Dei Verbum, en la práctica intenta adaptar la enseñanza deldocumento conciliar a las tesis de los manuales de los años anteriores.
  15. Además de los manuales, se puede descubrir la orientación que ahora tiene la materia en otroslibros o artículos. Puede ser interesante recurrir a los artículos sistemáticos –canon,inspiración, interpretación– del Comentario Bíblico San Jerónimo en sus dos ediciones.También pueden ser interesantes dos ensayos que intentan explorar nuevos caminos. El primeroes de una autora norteamericana, Sandra Schneiders. En su estudio examina las cuestioneshabituales de la Sagrada Escritura –inspiración, veracidad, carácter sagrado, etc.– desde laperspectiva de moderna teoría lingüística y hermenéutica, especialmente desde las tesis de P.RicŒur, y de unas intuiciones de Hoffman. Quizás sólo consigue su objetivo a medias, pues susafirmaciones novedosas y sugerentes no siempre se ven completadas con los datos bíblicos yfilosóficos que pide una exposición del ser de la Sagrada Escritura. También es novedoso elplanteamiento de François Martin. Este autor plantea una nueva noción de inspiración que tieneen cuenta los datos bíblicos aunque los sitúa en una teoría semiótica de la enunciación. Suexamen es muy sugerente, aunque la lectura del libro resulte un tanto embrollada para quien nosea excesivamente ducho en cuestiones semióticas.
  16. Fiablemente, para determinar los problemas, y sus posibles soluciones, que se le plantean altratado de Introducción a la Sagrada Escritura hoy, podría acudirse también a los artículos derevistas teológicas, que se presentan en cierta manera como balance de lo publicado. En esteaspecto son relevantes los textos de Antonio María Artola. Con sus obras y algún otro artículo,se cubre bien la parte de habla castellana. También pueden encontrarse status quaestionis enotros idiomas: portugués, alemán, francés o inglés, e italiano. Todos ellos son testigos delmismo sentimiento sobre los motivos que deben estar presentes en la comprensión teológica dela Sagrada Escritura hoy: hay que servirse más de los avances de la lingüística, hay que buscaruna mejor comprensión a través de la analogía de la Encarnación –o de la synkatábasis– talcomo es presentada por parte de la Patrística, hay que hacer presente la importancia del canon,así como la interpretación de la Escritura en el Espíritu con el que fue compuesta.
    • 7. PERSPECTIVAS ACTUALES ACERCA DEL TRATADO DE INTRODUCCION GENERAL A LA SAGRADA ESCRITURA
    • Con todos los precedentes que se han señalado resulta más fácil situar la orientación de laspáginas que siguen. En primer lugar hay que decidir si el tratado se mantiene en unapropedéutica a los libros sagrados o si se configura decididamente como una teología de laSagrada Escritura. Todavía hoy algunos manuales siguen el camino de la propedéutica ydedican muchas páginas a cuestiones de historia, arqueología, literatura, etc., frente a otros quese centran sobre todo en las cuestiones teológicas. En este marco nuestro estudio se orienta hacia una teología de la Escritura, quiere ser un tratado teológico de lo que es la Sagrada Escritura en la Iglesia.
  17. Dentro de la orientación teológica, queda, sin embargo, otra cuestión por exponer. Si hay queabordar esta dimensión teológica de la Escritura, hay que preguntarse si se va a hacer desde la teología dogmática o desde la exégesis; o, dicho de otra manera, hay que precisar a quédisciplina pertenece la Introducción a la Sagrada Escritura. Por su tema es indudable quepertenece a la Teología de la revelación, es decir, a la teología fundamental. Sin embargo, su orientación no es apologética sino dogmática: se trata de describir el carácter y la posición de la Escritura en la Iglesia.
  18. Teniendo presentes estas reflexiones, es fácil entender el desarrollo de la materia propuesto. Lostres pilares de la materia han sido, tradicionalmente, la inspiración, el canon y la hermenéutica.Por eso, tomando como punto de partida la revelación de Dios, es decir, la palabra de Dios en lahistoria, el estudio de la Sagrada Escritura debe considerar en primer lugar, la palabra de Dioshecha escritura, es decir que es la inspiración; después, la palabra de Dios en cuanto escrita ynormativa, que es propiamente la canonicidad; y finalmente, la palabra de Dios leída e interpretada, que es la hermenéutica.
  19. El título del volumen es «La Sagrada Escritura» porque no quiere ser un tratado sobre lainspiración, ni tampoco una propedéutica bíblica; quiere ser una reflexión de por qué la Biblia en la Iglesia es Sagrada Escritura.

Card Set Information

Author:
salem
ID:
316964
Filename:
tema 3 HISTORIA DEL TRATADO DE «INTRODUCCIÌN GENERAL A LA SAGRADA ESCRITURA
Updated:
2016-03-07 18:09:26
Tags:
t3ise
Folders:
INTRODUCCION A LA SAGRADA ESCRITURA 2ND SEMESTRE 2016
Description:
third topic of the introduction to sacred scriptures
Show Answers:

Home > Flashcards > Print Preview